Cuando te inscribes en la SAT, eliges un régimen. Esa decisión afecta cuánto pagas de impuestos y cómo facturas. Aquí las diferencias clave.
Pequeño Contribuyente
- Para quién: negocios con ingresos menores a Q150,000 al trimestre (Q600,000 anuales).
- ISR: 5% sobre ingresos totales (sin deducir gastos).
- IVA: 4% incluido en el precio, lo paga el negocio trimestralmente.
- Ventaja: contabilidad simplificada, sin declarar IVA mensual.
- Limitación: tus facturas no desglosan IVA — clientes empresariales no pueden acreditarlo.
Régimen General (Optativo Simplificado o ISR sobre Utilidades)
- Para quién: negocios con mayores ingresos o con clientes que necesitan IVA desglosado.
- IVA: 12% desglosado en la factura, declaración mensual.
- ISR: según el régimen elegido — sobre utilidades o pagos trimestrales.
- Ventaja: tus clientes pueden acreditar el IVA.
- Requiere: llevar contabilidad formal.
Cuándo cambiarte
- Si vas a superar el límite de ingresos del Pequeño Contribuyente.
- Si tus clientes principales son empresas que te piden IVA desglosado.
- Si tus costos y gastos son altos y conviene deducirlos.
Consulta a un contador
Este artículo es informativo. Antes de cambiar de régimen, consulta con un contador certificado que conozca tu situación específica y las regulaciones vigentes de la SAT.
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